Posts Tagged ‘ procomún ’

Etimología de la palabra “idiota”

el idiota era simplemente aquel que se preocupaba solo de sí mismo, de sus intereses privados y particulares, sin prestar atención a los asuntos públicos y/o políticos. Pronto esta palabra se convirtió en un insulto, ya que en la Antigüedad grecorromana la vida pública era de gran importancia para los hombres libres. Ser un idiota como persona preocupada solo de lo suyo se convirtió en ser un idiota con la acepción actual, ya que en la democracia era considerado deshonroso no participar de ella.

vía Etimología de la palabra “idiota”.

“No nos salvaremos solos”. Marina Garcés

El individuo es una categoría relacional, no existe sin sus relaciones, y sus relaciones no vienen después, son lo que nos compone. Es desde ahí desde donde yo digo: ya estamos implicados.

Lo que pasa es que vivimos negando esa implicación, construyendo una ficción de autosuficiencia. Y entonces, claro, la colectividad es un problema. Un problema siempre imposible de resolver o que se proyecta en figuras extrañas de vida reconciliada, orgánica, en común… un imaginario de la comunidad como algo que nos recogería, que armonizaría ese juego de distancias. Yo creo que el compromiso empieza en el hecho de reconocer que ya vivimos implicados, que ya vivimos en esas relaciones de interdependencia que nos vinculan los unos a los otros y que eso es a la vez la base de lo mejor y de lo peor que podemos ser. Sigue leyendo

Ese conocimiento que la razón tecnocrática ignora

“Las preguntas, como cualquier otra cosa, se fabrican. Y si no os dejan fabricar vuestras preguntas, con elementos tomados de aquí y de allí, si os las “plantean”, poco tenéis que decir. El arte de construir un problema es muy importante: antes de encontrar una solución, se inventa un problema, una posición de problema” – Gilles Deleuze y Claire Parnet, Diálogos (2004 [1977]: p.5).

aquel delirio performativo que, para entendernos, solemos denominar “lo 15M”: Sigue leyendo

El auzolan renace en Tierra Estella. Trabajo comunitario

Los vecinos de numerosas localidades a lo largo y ancho de la Merindad de Estella participan en el auzolan, un trabajo voluntario y comunitario que los vecinos realizan en beneficio de sus localidades y que en los últimos años está creciendo.

Trabajan por mejorar sus localidades con la ancestral costumbre del auzolan, es decir, de colaborar entre todos para la realización de obras para la villa. Tras algunos años de parón, en unos sitios más que en otros, el auzolan ha vuelto a cobrar fuerza e incluso el Centro de Desarrollo Rural de Tierra Estella, Teder, ha convocado este año la primera edición del Premio Comarcal Auzolan Tierra Estella.

Lo que en tiempos fue una obligación se ha convertido con los años en una oportunidad de encuentro para los vecinos. Hace décadas, el auzolan era ineludible, de manera que un representante de cada casa del pueblo debía acudir a él cuando se convocaba. Si no lo hacía, debía pagar una multa.

vía El auzolan renace en Tierra Estella | Portal de Economía Solidaria.

Tocar a facendera

En estos tiempos de turbulencias económicas y sociales social tal vez sea oportuno recordar la costumbre que en los pueblos de la Región Leonesa había de «tocar a facendera» para cubrir las necesidades que se podían tener en un momento dado.

Esa costumbre se basaba en la consideración de que a las cosas del común había de darles solución el común de los vecinos. Reflejaba una conciencia social que se extendía más allá de la propia individualidad. No se esperaba que la solución a sus problemas llegase desde las instituciones sino que ellos mismos eran parte activa en buscarlas y en ejecutarlas. […]

Hay que tener en cuenta que la decisión de las obras a ejecutar se decidía por los propios vecinos que iban a trabajar en «facerlas». Además dichas obras se consideraban que no sólo eran beneficiosas para el conjunto del pueblo sino que también lo eran para cada uno de ellos. Es también una costumbre propia de un medio rural que permitía una capacidad de autogestión que es complicada que pueda darse en los ámbitos urbanos.

Sin embargo hay muchas lecciones que podrían derivarse de ese modo de proceder y que tal vez convendría aplicar al momento actual de crisis económica. El primero es el sentimiento de conciencia colectiva que llevaba a la participación activa en dar respuestas a las necesidades del medio social ya sea en un plano más local o general (también nos importan lo que acontece en cualquier lugar del mundo). El segundo es la necesidad de que sea la propia población la que determine que hacer, cuando hacerlo y como hacerlo. Por ello se hace necesario que las instituciones estén legitimadas socialmente para que puedan «tocar a facendera». […]

Su carácter temporal y el convencimiento que «o lo hacían ellos o no lo hacía nadie» evitaba cualquier consideración que se llevase a pensar que esas facenderas iban a quitar puestos de trabajo a otras personas.

vía Tocar a facendera – Opinión – Diario de León.

Procomún

Procomún: recurso gestionado por una comunidad con unas reglas de autogobierno

La modestia del procomún (o la economía que no aspiraba a serlo). Jaron Rowan

Jaron Rowan: La modestia del procomún (o la economía que no aspiraba a serlo)

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