la “comedia de la desdicha”

No terminan aquí las paradojas. Es curioso que la obsesión individual por ser felices en el ámbito doméstico coincida con la necesidad de aparecer a los ojos de los demás como incurables quejosos. Peter Sloterdijk ha bautizado esta ideología como la “comedia de la desdicha”: la pantomima de seguir un guión victimista en sociedad a fin de blindarnos de las virtudes contaminantes del don de la felicidad genuina, por definición extática, intersubjetiva. Nos quejamos por vicio, en verdad, pero, sobre todo, porque mostrarnos como felices ante los demás nos obligaría -noblesse oblige- a ser más generosos.

El imperativo de la felicidad. GERMÁN CANO 13/08/2010. ElPaís

Chanson de la Palisse

La Chanson de La Palisse
Bernard de la Monnoye (16411728)

Señores, gusten de oír
el aria del famoso La Palisse,
Les puede hacer reir
Si con ella os divertís

La Palisse poco o nada tenía
Nada más nacer,
pero poco le faltó
cuando muchas riquezas poseía

Viajaba voluntarioso,
corriendo por todo el reino
Cuando se encontraba en Poitiers,
Seguro no lo veían en Vendôme!

Se divertía a bordo de un bote
y, fuese en paz o en guerra,
iba siempre por agua
si no viajaba por tierra

Bebía cada mañana
algo de vino de la barrica
A las comidas con los vecinos
él mismo iba en persona.

Quería para comer bien
viandas tiernas y sabrosas
y celebraba siempre el Martes de Carnaval
las vísperas del Miercoles de Ceniza

Brillante como el sol
con sus cabellos rubios.
No habría tenido par
Si hubiese sido único.

Tenía muchos talentos,
pero una cosa era cierta:
cuando escribía en verso,
no escribía en prosa.

Fue, en honor a la verdad,
un bailarín mediocre,
pero no habría cantado mal,
de haberse quedado callado.

Se cuenta que nunca
hubiera tomado la decisión
de cargar sus dos pistolas
si no llevaba munición.

Muerto el Señor de la Palisse,
muerto cerca de Pavía,
Un cuarto de hora antes de morir,
respiraba todavía.

Fue por mala suerte
herido por una mano cruel,
Se piensa, visto que murió,
que la herida fuese mortal.

Llorado por sus soldados,
murió digno de envidía,
y el día de su deceso
fue el último de su vida.

Murió un viernes,
lel último de su edad,
Si hubiese muerto el sábado,
habría vivido algo más.

La Chanson de La Palisse
Bernard de la Monnoye (16411728)

¿qué es la autonomía?

Textos extraídos de un texto anónimo de indymedia:   ¿qué es la autonomía?

  • La autonomía parte del hecho de que no hay un sujeto único y universal que sea revolucionario por naturaleza (el Proletariado), sino que postula como hemos visto la existencia de una multiplicidad de actores que por sus condiciones existenciales se encuentran situados en los márgenes del sistema y que pueden desarrollar una subjetividad revolucionaria, antagonista. Es fundamental potenciar el desarrollo de estas subjetividades y comportamientos (practicas de cooperación social, rechazo del trabajo…) que chocan con la lógica del sistema capitalista. Lo importante además es que la praxis, el terreno de construcción de los sujetos revolucionarios, de esa subjetividad antagonista, por eso se enfatiza tanto lo de comenzar desde hoy la revolución, en vivir de forma coherente con nuestras propuestas de futuro, crear espacios (por ejemplo los centros sociales autogestionados) donde tengan cabida estas realidades antagonistas. La autonomía ha sido definida como la clase que emancipada de su objetualidad, desarrolla su subjetividad.
  • Como señala Santiago López Petit. «Hoy, la crítica de la política empieza criticando la esperanza y más en concreto la estructura de la espera que la sostiene (…). Lo subversivo es llevar hasta el final la no- esperanza».
  • De hecho, una de las mayores dificultades existentes de cara a afrontar un proceso de transformación social es el ser capaces de encontrar un proyecto que pueda ser compartido por esta gran variedad de sujetos heterogéneos y que aun siendo generalizable, no elimine la singularidad de cada uno de ellos.