Dan Simmons: El hombre vacío

  • —No me gustan los pequeños gilipollas que actúan como grandes gilipollas sólo porque tienen algo de autoridad —dijo ella.
  • Quiero decir, es como el experimento de las dos rendijas: no importa con qué astucia miremos tras el telón, existe la misma magia. Gail asiente. Ondas o partículas. Nunca ambas. Eso es, nena. Pero aquí estamos mucho más allá de ondas y partículas. La mente humana parece estar colapsando estructuras de probabilidad en el macro además de en el micro… ¿Y eso significa qué exactamente? Bremen trata de encontrar un modo de limitar la amplitud del concepto a las palabras. No puede. Significa… Significa que las personas… nosotros… tú y yo, todo el mundo… no sólo estamos reflejando el universo, trasladándolo de conjuntos de probabilidad a conjuntos de realidad, como si dijéramos… Estamos… Dios mío, Gail, estamos creándolo momento a momento y segundo a segundo.
  • Según la teoría de Everett cuando obligamos al electrón a elegir, no elige realmente qué rendija o qué probabilidad, sino que produce otra realidad donde nosotros, los observadores, la vemos atravesar una rendija mientras su compañera de probabilidad igual y separada atraviesa el otro agujero.

 

  • Pero la mente… ah, la mente… eso es algo mucho más hermoso que el bulto de materia gris que llamamos cerebro.
  • La parte de nosotros que es nosotros puede ser expresada casi a la perfección con un holograma… o, tal vez más exactamente, con una especie de superholograma que contiene unos pocos millones de hologramas más pequeños.
  • y la personalidad es un frente de ondas complejo, una serie de hologramas de baja energía que interpretan la realidad,
  • ese frente de ondas holográfico necesita energía para mantenerse, como todo lo demás.
  • negándose a abandonar la frágil almadía del lenguaje.
  • Sólo que nuestros cerebros pueden interpretar las pautas de los frentes de ondas de otra gente además de los nuestros propios.
  • —Por eso tenemos esta estática continua de pensamientos de la gente… lo que llamas neurocháchara,
  • La muerte, decide pronto, es sencilla. Uno se muere y hace que la hierba y las flores crezcan. Todo lo demás es un montón de basura.
  • salvajes y había descartado a Nietzsche como otro chulo inútil más que se justificaba continuamente.
  • pero la bruma de sus pensamientos y centros de memoria no era nada comparada con la claridad que olía a sangre del ahora, la inmediatez de aquellos segundos de violencia que habían buscado y saboreado, que aceleraba el corazón y levantaba el pene. La memoria de aquellas acciones no estaba tanto en sus mentes como en sus manos y músculos y entrepiernas. Violencia validada. Compensaba todas las horas banales de espera e insultos e inacción, de ver la televisión y saber que nunca podrías tener las brillantes burbujas que asomaban a ella: ni los coches, ni las casas, ni la ropa, ni las mujeres hermosas, ni siquiera la piel blanca. Y, lo más importante, estos segundos de violencia eran la envidia de los rostros de la tele y los rostros de las estrellas de las películas, rostros que sólo podían fingir violencia, rostros que sólo podían ejecutar los movimientos de la esterilizada violencia televisiva y la falsedad de las bolsas de sangre del cine.
  • Somos los observadores, Gail. Todos nosotros. Y sin nosotros… Según los cálculos de mi pizarra de casa, sin nosotros, el universo sería pura dualidad, infinitos conjuntos de probabilidad, infinitas modalidades… Caos, envía Gail. Sí. Exacto. Caos.
  • Cuando tratamos de observar la onda expandida del electrón, la partícula sabe que la estamos observando y se colapsa en una partícula definida. Cuando no miramos, el electrón mantiene abiertas sus opciones… partícula y onda. Y lo interesante es que, cuando actúa como onda… ¿recuerdas, la pauta de interferencia? Sí. Bueno, es una pauta de interferencia en forma de ondas, sí, pero según los términos de Born, no son los electrones que atraviesan la rendija los que producen la interferencia, sino las ondas de probabilidad que la atraviesan. ¡Lo que interfiere son ondas de probabilidad!
  • Hay incontables desafíos a esa cercanía: la necesidad humana de intimidad que cada uno de ellos debe comprometer hasta cierto punto, el equilibrio de la personalidad emotiva, artística e intuitiva de Gail con la visión estable y a veces general de las cosas de Jeremy, y la fricción de saber demasiado sobre la persona amada.
  • entonces la mente no es sólo el órgano de la autoconciencia del universo, sino (disculpa la simplificación extrema) su arbitro definitivo. Comprendo tu uso del término caótico «atractor extraño» como descripción del papel de la mente al crear «islas de resonancia» fractales dentro del mar caótico de ondas de probabilidad colapsadas, pero sigue costándome concebir un universo mayormente sin otra forma que la que le impone la observación humana. Es el panorama de
  • Piensa, Jeremy: Einstein realizó su Gendanken Experimenten y el universo creó una nueva rama de probabilidad para que encajara con nuestra visión mejorada. Las ondas de probabilidad chocaban contra la orilla seca de la eternidad.
  • y el universo desarrolla realidades alternativas para validar la observación.
  • ordalía
  • [3] El octavo círculo del Infierno según Dante, Malebolge o «mala fosa», el lugar donde reina la maldad del hombre. (N. del T.)
  • Hiperión, la luna de Saturno, después del paso del Voyager. La órbita de Hiperión es lo bastante kepleriana y newtoniana para que las matemáticas lineales la predigan acertadamente ahora y durante muchos siglos venideros. Pero su actitud, las direcciones a las que apuntan sus tres ejes, es lo que podría ser descrito amablemente como un puñetero lío. Hiperión gira y el giro simplemente no puede predecirse. Su actitud no es controlada por influencias aleatorias de gravedad y por las leyes newtonianas que podrían trazarse si el programador fuera lo bastante listo, el programa lo bastante inteligente y el ordenador lo bastante grande, sino por un caos dinámico que sigue una lógica y una ilógica propias. Es el efecto mariposa de Lorenz reproducido en el silencioso vacío del espacio de Saturno con el pequeño bultito de Hiperión como su confusa víctima.
  • donde islas de resonancia de orden se intercalan con pliegues de caos dinámico.
  • teorema KAM
  • Creo que estamos con Robby. El chico. Creo que estamos dentro de su mente.
  • la noche que tu cuerpo murió… te uniste a mí, saltaste a mi mente como si yo fuera un salvavidas.
  • en el sentido en que nuestras propias personalidades son fruto de nuestra imaginación.
  • Somos «reales» porque nuestra estructura holográfica está intacta, pero todo lo demás es un artificio
  • ¿Qué?, exige saber Gail. Jacob lo sabía, envía él, los pensamientos vienen casi demasiado rápido para formularlos. Sabía que no podía viajar a una rama-Everett de realidad superposicional distinta… a un mundo donde el Holocausto nunca se hubiera producido… Pero él podía existir allí.

– Subrayado en la página 41 | Pos. 618-19  | Añadido el jueves 22 de diciembre de 2016 03H57′ GMT+01:59

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