Homosexualidad, orgasmo y masturbación ¿Solo humanas?

Entonces, ¿qué hay de la homosexualidad, el orgasmo femenino, el sexo por placer, y todos esos comportamientos que consideramos rarezas exclusivamente humanas? Pues que no son tales.

El sexo por placer y la masturbación en otras especies están ya bien aceptados en la sociedad, aunque seguimos dándoles una importancia especial, de ahí que siempre se utilicen ejemplos exóticos para describirlo (parece que nadie ha visto lo que puede hacer un perro con un peluche). Es bien conocido el caso de los bonobos, que practican el sexo por motivos sociales, como puede ser tratar de reducir tensiones tras una pelea. Practican el sexo además de formas variadísimas, tanto en lo referente a posiciones como a individuos participantes (incluyendo prácticas homosexuales, masturbaciones, etc). Otro ejemplo común suelen ser los cetáceos, los delfines mulares, además de muy violentos, son muy activos sexualmente. A pesar de sus aparentes limitaciones anatómicas debido a su vida acuática practican el sexo de formas muy variadas, incluso usando el orificio respiratorio de sus compañeros sexuales para ello. En cetáceos, en general, es también relativamente común el sexo con especies cercanas, más común cuanto más parecida es la otra especie, no física sino culturalmente. Los cetáceos prefieren tener sexo con aquellas especies que utilizan sonidos similares al comunicarse (recordemos que poseen incluso dialectos entre grupos). Aún hay más, y no puedo evitar comentar lo sucedido en el famoso experimento del neurocientífico John C. Lilly. Eran los años 60 y la ciencia comenzaba a preguntarse si los animales más inteligentes podrían llegar a aprender a hablar con nosotros. John Lilly puso a convivir a Peter, un delfín mular de seis años, con Margaret Howe, una asistente científica de 23. El experimento (costeado por la NASA) se llevó a cabo en una casa acondicionada para ello en las Islas Vírgenes. La primera planta se inundó con agua marina para que ambos pudieran nadar juntos durante las clases. El ensayo se canceló a los diez meses debido a diversas controversias, Peter jamás llegó a aprender inglés (aunque aprendió a pronunciar varias palabras con mala pronunciación, pero con muy buena entonación). Los motivos para la cancelación fueron básicamente dos, el controvertido uso de LSD en animales (John Lilly también lo consumía) y, principalmente, el sorprendente hecho de que Peter estaba obsesionado por tener sexo con la pobre asistente. El delfín había perdido el interés por sus rutinas de aprendizaje, pasando a obnubilarse ante la presencia de Margaret Howe. Tras la cancelación del experimento, Peter fue trasladado a Florida donde falleció a las pocas semanas. Acorde con las declaraciones de John Lilly, Peter se había suicidado dejándose morir en el fondo del tanque sin ascender a la superficie para respirar.Otro componente sexual considerado únicamente humano por mucho tiempo es el orgasmo femenino. Hoy en día tenemos pruebas fisiológicas de que existe también en los demás primates, y pruebas comportamentales de que podría existir en otros animales. El famoso primatólogo Robert Sapolsky ejemplificaba (con vergüenza) las dificultades que encuentran esta clase de estudios; dificultades sociales, no científicas. Uno de los primeros artículos, en los que se demostraba la existencia del orgasmo en las hembras de macacos Rhesus (en la revista científica americana Science), incluía un párrafo haciendo constar que no habían utilizado ningún presupuesto federal para llevar a cabo el estudio.Lo cierto es que no existe una explicación clara a la existencia del orgasmo femenino (humano o no). Se ha argumentado que podría actuar incrementando las posibilidades de fecundación, bien durante el propio acto sexual, o gracias a que el placer estrecharía lazos entre la pareja. Los estudios al respecto parecen confirmar, sin embargo, que las mujeres anorgásmicas son igualmente fértiles. Otra posibilidad es que sean fruto de una enjuta evolutiva, como los pezones de los hombres, es decir podrían no ser consecuencia directa de una adaptación evolutiva, sino resultado de arrastrar otras adaptaciones (las mujeres tendrían orgasmos porque los hombres los tienen). Esta es una hipótesis que genera rechazo en una sociedad que debe aprender a distinguir lo que cree de lo que quiere creer. Es muy probable que la comunidad científica no esté exenta de culpa aquí, los biólogos evolutivos han centrado sus esfuerzos excesivamente en explicar la naturaleza mediante adaptaciones. La masturbación es común en el mundo animal y es muy difícil de explicar si queremos darle a todo un sentido

Origen: Next Door La ciencia está hecha por seres humanos, y los seres humanos son idiotas

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