De algún modo, a partir de cierto momento de la vida todos somos premios de consolación para los demás.

 Buenas. Son las 6 de la mañana, y como los viejos, me ha despertado un grupo de adolescentes debatiendo sobre algo por la calle y me he desvelado.

He soñado con: Una de mis ciudades recurrentes en los sueños, la lamentable agencia de espías en la que curraba mi padre, una cena algo violenta con Felipe Gonzalez, mi abuelo, un gimnasio dentro del corte inglés con una recreativa en la puerta (el Pang), parejas de runners insoportables, documentos secretos, mi coche perdido. El sueño ha acabado con una larga conversación sobre la vida con un vagabundo inmigrante que iba cambiando de nacionalidad y raza cada pocos instantes. Un tipo majo.

Me he despertado con dos ideas en la cabeza, de estas que suenan muy bien cuando despiertas, y luego te parecen ridículas. La primera es que Charles Bukowski era un buen tipo. La segunda es que, de algún modo, a partir de cierto momento de la vida todos somos premios de consolación para los demás.

Para ahora he trazado un plan: Primero, voy a hacer algo de caso a Yuki. Luego, voy a fumar un poco de la maría que se dejó mi ex-compi de piso. Jugaré un rato a algo, esperando pillar sueño, y dormiré unas pocas horas más.

Buenos días, pasad muy buen sábado.

Anuncios
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: