¿Qué legaron la confianza, la tributación progresiva y el estado intervencionista a las sociedades occidentales en las décadas que siguieron a 1945? La sucinta repuesta es seguridad, prosperidad, servicios sociales y mayor igualdad en diversos grados. En los últimos años nos hemos acostumbrado a la afirmación de que el precio pagado por esos beneficios -en ineficiencia económica, insuficiente innovación, asfixia del espíritu empresarial, deuda pública y pérdida de la iniciativa privada- era demasiado alto. Los datos muestran la falsedad de la mayoría de esas críticas.

Tony Judt: Algo va mal.

 

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